miércoles, 20 de mayo de 2015

El capitalismo usa vestidura de corbata

Muchos filósofos definen el capitalismo como una doctrina económica y social,  enfocado en la propiedad privada de los medios de producción. Según Marx  la existencia del capitalismo se basa “en la pervivencia de divisiones de clase que son beneficiosas para algunos sectores (el burgués) y perjudiciales para otros sectores (el proletariado, los trabajadores y explotados por los primeros). En el documental “Capitalismo: una historia de amor” presentado por el director Michael Moore, se exponen las verdades del sistema capitalista. Moore analiza la crisis financiera mundial y la economía estadounidense en plena decadencia.

            Sin duda alguna, el pilar fundamental del capitalismo es el consumismo. Este sistema implementa estrategias para crear bienes suntuarios, necesidades que no son reales con un objetivo: la obtención de dinero. El capitalismo usa vestidura con corbata para robar, es una  doctrina de dueños monopólicos de  algunos sectores de la economía que explotan tanto al trabajador como al consumidor. Moore a través de su cinta audiovisual hace un llamado a los empresarios y opresores que se enriquecen a costa de la vida de las personas.

            La producción de medios de producción, fábricas de fábricas. El capitalismo es una amenaza para la economía y la sociedad, se puede percibir como este sistema condena al hombre a ser explotados por minorías insensatas e insensibles, que buscan estrategias crueles, sofisticadas e ilegales con el objetivo del poder: el dinero.

Artículo: Bravo, Andrid  

martes, 19 de mayo de 2015

Regreso a casa al ritmo del “perreo”

        Salí de la universidad, era viernes a las 11:30 de la mañana  y me encontraba en la camionetica, con destino a mi casa. Como es costumbre,  preferí el asiento del lado de la ventana, pues me distraía mientras llegaba a mi destino. Al mirar por la ventana iba pensando todas las cosas que tenía pendiente. De repente, mi momento de reflexión tenía banda sonora porque se sentó una chica (por cierto estaba muy bien vestida) que aunque conocía ese maravilloso invento llamado audífono, cantaba como si nadie la estuviese escuchando.   
           
            Mientras trato de concentrarme y volver a mi momento de meditación, escucho una voz un poco desafinada: “Agárrala, pégale, azótala”. “Ponte en cuatro que la cosa se puso buena”. ¡Oh por Dios! Enseguida giro hacia ella. Cuando la observo,  veo que tenía los ojos cerrados, cantando muy inspirada. Haciendo como si no fuese escuchado nada trato nuevamente de voltear hacia la ventana pero era inevitable la distracción.   Fue entonces cuando decidí  escucharla; y analizando cada frase  que entonaba sin ritmo alguno,  como: “Pide que la empuje, que el pelo le desordene...” “Que la encadenen, que a la cama la condenen…”, “Todos quieren probarla, porque dicen que es caliente...” “Ya medio barrio la ha probado, dicen que el novio está trancado…”

         Al tiempo de haber recorrido como un kilómetro aproximadamente, escucho voces de varios pasajeros quienes  rumoreaban críticamente la actitud de la joven cantando. Se acerca mi parada y lamentablemente debía bajarme. Confieso  que quería continuar analizando tal situación, ya que llamó mucho mi atención, así como la de otros pasajeros. 

Mientras caminaba hacia la puerta de mi casa entendí que este género o estilo moderno, contiene un contenido sexual, machista y violento hacia el sexo femenino.  El reggaetón, como ritmo musical está asociado a diversos aspectos negativos como su forma de bailar o “perreo”, y como lo describió anteriormente su contenido es obsceno y ofensivo a la mujer.   Es difícil entender cómo tantos niños y  jóvenes les gusta este tipo de “música” (como algunos los llaman), con letras tan desagradable, que además denigran la dignidad de nosotras las mujeres al colocarnos  como un objeto sexual.

Crónica: Bravo, Andrid 

Gran Misión Vivienda ¿Una solución o una problemática?

         Hace cuatro años el comandante Hugo Chávez puso en marcha la Gran Misión Vivienda, con el propósito de dignificar y resolver el déficit habitacional  del pueblo venezolano en  unión con todos los sectores. Está misión hace de Venezuela, una gran vivienda en condiciones de igualdad.
           
            Montada en el metrobús (como es de costumbre para llegar a mi casa) pude observar el gran  número de torres de la Misión vivienda construida en mi sector, diez edificaciones con noventa familias aproximadamente. Pues, días anteriores había escuchado rumores de mis vecinos de Montalban diciendo: “las personas que viven ahí son las causantes de tanta inseguridad y  deterioro del sector”. Analizando los comentarios me hice las siguientes interrogantes: ¿Será un problema la cantidad de viviendas asignadas en un solo urbanismo? o ¿Será un problema de educación y convivencia?

      Es preocupante esté tema, ya que el objetivo de esta misión es dar protección a los más desamparados, el “vivir, viviendo” para que todo el pueblo tenga las mismas condiciones; y no las que se han venido observando en estos últimos días referentes a: la inseguridad, el deterioro de las áreas verdes, el bachaqueo, violencia, acumulación de desechos inorgánicos, ruidos y pare de contar…

      La Gran Misión Vivienda no es un proyecto aislado con los demás proyectos, ya que tienen que estar enlazados. No se trata de construir solo vivienda sino garantizar educación, salud, seguridad, cultura, deporte, organización y normas de convivencias dirigidas por los mismos habitantes. No solo se debe hacer inversión de infraestructuras, sino se debe acompañar con trabajos sociales, tomar medidas y sanciones para crear bases sólidas que proporcione el buen vivir de una comunidad con todos sus servicios; más que cantidad que sea la calidad.  Aun cuando soy partidaria de este proceso revolucionario, es bueno ser autocríticos para mejorar y poder seguir construyendo patria  socialista que es uno de los legados de nuestro Eterno Comandante.


Artículo: Bravo, Andrid